Tamara Paganini, una de las participantes más recordadas en la historia de los realities, afirmó que confía en la producción del programa tras su reciente eliminación en la edición especial del ciclo, que se encamina hacia su etapa final.
Durante una entrevista televisiva, la exconcursante reflexionó sobre su paso por la casa y reconoció que el juego le resultó mucho más complejo de lo que preveía desde el exterior. "No me esperaba que fuera tan duro y tenso todo desde que te despertabas porque desde afuera se veía que era una casa picante, pero adentro, lo era mucho más", expresó.
A su vez, la subcampeona de la edición 2001 recordó que ya había superado su anterior experiencia pública y que la nueva convocatoria la sorprendió por completo. "Yo ya había sanado, apareció la posibilidad de volver a entrar. Pensé que estaban enojados conmigo por las cosas que pasaron a través de los años, nunca se me pasó por la cabeza que iba a volver a concursar", indicó.
En la antesala de la definición del certamen, donde compiten Luana, Charlotte Caniggia, Solange y Yipio, la exjugadora analizó el perfil de las finalistas. "Es un flash. Son mujeres con una personalidad muy fuerte que se comieron a los hombres, además, había varios boludos en la casa. Algunas estaban más abajo en carácter y ellas se podían arriesgar más", sostuvo.
Por último, Paganini manifestó su preferencia de cara al cierre del concurso y respondió sobre las versiones vinculadas a presuntos beneficios en la competencia. "Quiero que gane Yipio. La final es Luana, Yipio y Sol. Luana remontó un montón. Sobre la posición de Sol, confío en la producción", concluyó.
