El papa León XIV sostuvo este domingo que "no hay que olvidar, sino aprender de la historia para no caer de nuevo en los errores del pasado" y destacó que "el don de la paz suspende las rivalidades y une en la gratitud".
Durante el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el Sumo Pontífice envió su bendición a los habitantes de Pescantina, localidad cercana a Verona, en Italia, congregados frente al monumento dedicado a los prisioneros y deportados de la Segunda Guerra Mundial.
"Todos ganamos alegría, inteligencia y futuro cuando la ley del amor se impone a la del cálculo, la experiencia de la misericordia amplía la del mérito, el don de la paz suspende las rivalidades y nos une en la gratitud", expresó.
El jefe de la Iglesia Católica también indicó que "es una gracia ser colaboradores de Dios, trabajar en su viña, servir a su Reino de justicia y paz", y agregó que "no hay lugar para la envidia y la división allí donde irrumpe la novedad de Dios".
En referencia a quienes consideran que obtuvieron sus logros únicamente por mérito propio, señaló que "Dios tiene caminos diferentes y pensamientos nuevos incluso para aquellos que se consideran los primeros y creen haberse ganado lo que son, haber merecido los resultados que han alcanzado".
Finalmente, León XIV instó a buscar a Dios mientras "se deja encontrar" y a dejar atrás aquellas actitudes y pensamientos que fomenten el enfrentamiento o la división.
